1960-2010: CELEBRANDO 50 AÑOS DE HISTORIA SUBMARINA

LA INMERSIÓN MÁS PROFUNDA

En enero de 1960, Rolex acompañó al batiscafo sumergible Trieste en la histórica inmersión de la marina estadounidense en la Fosa de las Marianas, una inmersión que alcanzó los 10.916 metros (35.800 pies) de profundidad hasta el fondo del océano.

1960-2010: CELEBRANDO 50 AÑOS DE HISTORIA SUBMARINA

LA INMERSIÓN MÁS PROFUNDA

1960-2010: CELEBRANDO 50 AÑOS DE HISTORIA SUBMARINA

LA INMERSIÓN MÁS PROFUNDA

CERRAR LA ESCOTILLA

En la noche del 23 de enero de 1960, mientras la puesta del sol teñía de color naranja oscuro la superficie del Océano Pacífico, el oceanógrafo e ingeniero suizo Jacques Piccard y el teniente de la marina estadounidense Don Walsh, empacaron chocolates y nueces, y se armaron de valor para descender por el estrecho tubo y acceder al habitáculo del batiscafo Trieste. Lejos de saber que esta experiencia crearía un precedente histórico e ignorando además lo que podía depararles el fondo del océano, Piccard y Walsh observaron cómo el asistente Giuseppe Buono cerraba la pesada escotilla de la cabina desde arriba hasta hacer desaparecer la luz del día. Mientras Buono abría el sistema de ventilación desde afuera, la tripulación cerraba herméticamente desde adentro dando comienzo a la aventura.

PROYECTO NEKTON

Después de haber comprado el navío, organizado y financiado el proyecto completo, la marina estadounidense necesitó nueve meses para la preparación del Trieste y su tripulación para participar en el Proyecto Nekton, una serie de inmersiones profundas de orden científico llevadas a cabo en las cercanías de la isla de Guam en el Pacífico Occidental. Nekton era, según un comunicado de prensa de la marina estadounidense, una operación de alto nivel cuyo objetivo era proporcionar "conocimiento científico sobre penetración de la luz solar, visibilidad submarina en las profundidades, transmisión de sonidos artificiales y estudios geológicos marinos". Sujeto a la carcasa exterior del Trieste, había un Rolex “Deep Sea Special”, el más perfeccionado de una serie de prototipos diseñados para resistir niveles de presión imposibles de soportar por un ser humano. Juntos, el Rolex y el Trieste descendieron a profundidades inexploradas.

EL BATISCAFO Trieste

Técnicamente preparado para explorar aproximadamente el 71 % de la superficie del planeta cubierta por agua, el batiscafo es un prodigio del diseño. El padre de Jacques Piccard, Auguste Piccard, brillante y curioso inventor del batiscafo, solía manifestar su convicción de que “la primera respuesta nunca es la correcta”. Cuando los Piccard comenzaron a probar el Trieste en 1953, los ingenieros de Rolex ya llevaban décadas en busca de la perfección y estaban igualmente deseosos de embarcarse en la serie de audaces misiones que se avecinaba. La participación de la marina estadounidense hizo posible que el Profesor Piccard pusiese en práctica su creación y concretizara su sueño de explorar las profundidades submarinas.

RIGUROSAS PRUEBAS

Rolex estuvo presente desde 1953, año del primer lanzamiento del Trieste, permitiendo a la empresa suiza adquirir una experiencia y un conocimiento formidables, producto de la estrecha colaboración que se ha consolidado a través de los años. En paralelo a las inmersiones efectuadas por el Trieste, Rolex llevó a cabo rigurosas pruebas en la segunda versión de su Deep Sea Special. En agosto de 1953, el Trieste con el Deep Sea Special sujeto a la carcasa, descendió a 1.080 metros (aproximadamente 3.543 pies), luego a 3.150 metros (aproximadamente 10.334 pies) más tarde el mismo año, y finalmente alcanzaron los 3.700 metros (aproximadamente 12.138 pies) en 1956.

64 INMERSIONES

A comienzos de 1958, la marina estadounidense compró el Trieste a los Piccard; Jacques fue contratado como consultor para formar al personal en materia de mantenimiento y manejo de la nave. La esfera del Trieste, diseñada originalmente para resistir niveles de presión a 6.000 metros (aproximadamente 19.684 pies), se amplió y perfeccionó para resistir niveles de presión a 11.000 metros (aproximadamente 36.088 pies). El Trieste llevó a cabo un total de 64 inmersiones antes de que la nave y su tripulación estuviesen listas para la última prueba.

EL ABISMO CHALLENGER

El 23 de enero de 1960, desafiando a los bravos mares con Piccard a su lado, Walsh tomó el mando del Trieste para llevarlo al oscuro silencio de la Fosa de las Marianas. A casi 11 kilómetros (aproximadamente 6,8 millas) bajo el nivel del mar, en la zona conocida como el Abismo Challenger – la depresión más profunda conocida de nuestro planeta – se creía que ningún ser vivo podía subsistir y que sólo albergaría esqueletos. A pesar de que se conocía la ubicación aproximada de la Fosa, sus coordenadas exactas eran desconocidas, por lo que fue necesario utilizar cargas de dinamita y efectuar cálculos de propagación de sonido para descifrar su ubicación exacta a unos 320 kilómetros (aproximadamente 200 millas) de la costa de Guam.

UN RÉCORD INIGUALADO

A 10.916 metros (35.800 pies), la presión es superior a una tonelada métrica por centímetro cuadrado (aproximadamente 1.1 U.S. toneladas por .15 de una pulgada cuadrada). Para sorpresa de la tripulación, y más tarde de toda la comunidad científica, la luz proporcionada por las lámparas de vapor de mercurio del batiscafo, permitió a Walsh y Piccard ser testigos de algo que ningún ser humano había visto: vida marina en lo más profundo del océano. Cuando el Trieste emergió cerca de 9 horas más tarde, se convirtió en el primer navío – con tripulación o sin ella – en alcanzar lo más profundo del océano. El récord alcanzado ese día, hace ya medio siglo, permanece inigualado por cualquier navío tripulado hasta ahora. El 25 de enero de 1960, llegó un telegrama a la sede principal de Rolex en Ginebra. “Tengo el placer de anunciarles que su reloj funciona tan bien a 11.000 metros de profundidad como en la superficie”. Estaba firmado por Jacques Piccard.

ROLEX DEEP SEA SPECIAL

Desde que el fundador de Rolex, Hans Wilsdorf, llamó a su primer reloj hermético “Oyster” en 1926, Rolex ha estado estudiando las herramientas necesarias para que los profesionales subsistan en condiciones extremas. El Deep Sea Special fue desarrollado con el fin de demostrar la eficacia del Oyster hermético. Con los descendientes directos del Deep Sea Special, el Submariner (lanzado en 1953) y el Sea-Dweller (lanzado en 1967), Rolex puso sus extraordinarios adelantos técnicos al alcance de profesionales ajenos al mundo de la ciencia y la investigación. Estos dos modelos se convirtieron en un componente indispensable del equipo profesional de exploración submarina, como lo demuestra la colaboración de Rolex con COMEX, el especialista francés en submarinismo, para quien el relojero suizo ha perfeccionado sus relojes profesionales. La inmersión del Trieste hizo que los relojes Rolex pasaran a formar parte de una consciencia profesional y colectiva, convirtiéndose en una herramienta fiable y esencial para los científicos.

EXPLORACIÓN SUBMARINA

A través de su apoyo constante e incondicional a los más destacados científicos en sus exploraciones, Rolex ha forjado sólidas relaciones con algunos de los más afamados pioneros del océano. Jacques-Yves Cousteau, extraordinario explorador de las profundidades marinas, era un defensor de los mares reconocido internacionalmente. Al igual que Cousteau, Sylvia Earle, intrépida bióloga marina estadounidense, ha sabido comprender lo importante que es la exploración para la supervivencia del hombre en el planeta. “Dependemos de los sistemas naturales que nos sustentan. Cuando cuidamos el océano y la naturaleza, en realidad nos estamos cuidando a nosotros mismos”. La Dra. Earle ha pasado más de 7.000 horas bajo el agua, una experiencia que aporta una inestimable contribución a la importante tarea de la educación.

HACER DEL PLANETA UN MEJOR LUGAR PARA VIVIR

Durante más de un siglo, la búsqueda de la perfección ha sido el motor que conduce cada uno de los adelantos tecnológicos de Rolex. La experiencia que ha adquirido la marca durante todo este tiempo pone de manifiesto el hecho de que su conocimiento y determinación pueden ponerse en práctica con el fin de hacer de este mundo un lugar mejor para las generaciones futuras. Rolex tiene ya una amplia experiencia apoyando diversas iniciativas que buscan preservar el equilibrio entre el hombre y los animales, así como proteger los recursos naturales de nuestro planeta.

1950

El primer prototipo del Rolex Deep Sea Special supera con éxito las pruebas realizadas por submarinistas profesionales.

1953

En paralelo a las inmersiones efectuadas por el Trieste, Rolex lleva a cabo rigurosas pruebas en la segunda versión de su Deep Sea Special que, sujeto a la carcasa del batiscafo, superó la prueba a 1.080 metros (3.543 pies), luego a 3.150 metros (10.334 pies). Antes y después de las pruebas, el reloj se guarda en un estuche de madera fabricado especialmente con este fin, el cual contiene una serie de instrucciones detalladas sobre como dar cuerda al reloj y realizar los ajustes del mismo.

1953

Lanzamiento del primer Submariner. Este reloj, equipado con el nuevo sistema patentado Twinlock, es hermético a 100 metros (330 pies).

1954

Presentación de la segunda versión del Submariner en la feria de Basilea en la primavera de 1954, resistente a la presión a la asombrosa profundidad de 200 metros (660 pies).

1956

El segundo prototipo del Deep Sea Special alcanza finalmente una profundidad de 3.700 metros (12.140 pies) durante una nueva inmersión del Trieste.

1960

Valiéndose del conocimiento adquirido con los dos primeros modelos, Rolex crea el tercer Deep Sea Special, diseñado para resistir las condiciones más extremas. Este es el reloj que, sujeto a la carcasa del Batiscafo Trieste, sigue funcionando a la perfección tras haber alcanzado los 10.916 metros de profundidad (35.813 pies) del Abismo Challenger Deep de las Marianas.

1967

Lanzamiento del Rolex Sea-Dweller, equipado con un bisel giratorio graduado y válvula de escape de helio patentada. Alcanza una profundidad de 610 metros (2.000 pies).

1978

Nacimiento del Sea-Dweller 4000, capaz de alcanzar una profundidad de 1.220 metros (4.000 pies).

1979

El Submariner alcanza una profundidad de 300 metros (1.000 pies).

2003

Una edición especial para el 50º aniversario del Submariner, dotada de un bisel verde, conmemora el medio siglo transcurrido desde la creación del primer Submariner.

2008

Nacimiento del Rolex Deepsea. Dotado del nuevo sistema patentado Ringlock, este reloj de submarinismo de última generación resiste a profundidades de hasta 3.900 metros (12.800 pies).

- 100m

1953: Lanzamiento del primer Submariner. Este reloj, equipado con el nuevo sistema patentado Twinlock, es hermético a 100 metros (330 pies).

- 200m

Presentación de la segunda versión del Submariner en la feria de Basilea en la primavera de 1954, resistente a la presión a la asombrosa profundidad de 200 metros (660 pies).

- 300m

1979: El Submariner alcanza una profundidad de 300 metros (1.000 pies).

- 610m

1967: Lanzamiento del Rolex Sea-Dweller, equipado con un bisel giratorio graduado y una válvula de escape de helio patentada. Alcanza una profundidad de 610 metros (2.000 pies).

- 1.220m

1978: Nacimiento del Sea-Dweller 4000, capaz de alcanzar una profundidad de 1.220 metros (4.000 pies).

- 3.150m

1953: En paralelo a las inmersiones efectuadas por el Trieste, Rolex lleva a cabo rigurosas pruebas en la segunda versión de su Deep Sea Special que, sujeto a la carcasa del batiscafo, supera la prueba a 1.080 metros (3.543 pies), luego a 3.150 metros (10.334 pies). Antes y después de las pruebas, el reloj se guarda en un estuche de madera fabricado especialmente con este fin, el cual contiene una serie de instrucciones detalladas sobre cómo dar cuerda al reloj y realizar los ajustes del mismo.

- 3.700m

1956: El segundo prototipo del Deep Sea Special alcanza finalmente una profundidad de 3.700 metros (12.140 pies) durante una nueva inmersión del Trieste.

- 3.900m

2008: Nacimiento del Rolex Deepsea. Dotado del nuevo sistema patentado Ringlock, este reloj de submarinismo de última generación resiste a profundidades de hasta 3.900 metros (12.800 pies).

- 8.848m

Si el Everest, conquistado por primera vez en 1953 por Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay, ambos equipados con relojes Rolex Oyster, se encontrase en el fondo del Abismo Challenger Deep de las Marianas, sobre su cima se extenderían 2.068 metros de agua, una profundidad mayor que la altura de Saint Moritz.

- 10.916m

1960: Valiéndose del conocimiento adquirido con los dos primeros modelos, Rolex crea el tercer Deep Sea Special, diseñado para resistir las condiciones más extremas. Este es el reloj que, sujeto a la carcasa del Batiscafo Trieste, sigue funcionando a la perfección tras haber alcanzado los 10.916 metros de profundidad (35.813 pies) del Abismo Challenger Deep de las Marianas.

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